De los cielos caigan piedras que pesen cien mil quintales y le rompan la cabeza a quien quita voluntades.
Línea perpendicular de mi pecho, el endecasílabo que da título a este poemario, la cicatriz que determina la frontera entre la vida y la muerte, sella el torso de la autora, como la crónica de una indagación en su presente y en su pasado, en el amor y la pérdida, el desapego... Un libro iniciático en el que el yo poético, desnudo como sus versos, recorre, repasa y se interroga, pero, sobre todo, se reafirma en un ajuste de cuentas con la realidad, mirándola a los ojos, retándola sin miedo a las consecuencias, para regalarnos unos poemas intensos, no...
El libro, dividido en tres partes, tiene un poema, a manera de prefacio, que nos da cuenta de la intención de la poeta que, como una arqueóloga de sí misma, va a seguir los pasos que toda excavación necesita, aunque piense que solo quedan cenizas que analizar/y un poema a tres corazones sin remite. Amor, vida, ausencia, muerte, son los temas que constituyen la búsqueda de una poeta que ha ido ma - durando en pensamiento y lenguaje. Una poesía, la de Maribel Díaz, que se nutre de paisajes: valles, pueblos, campos, orillas, que recogen la luz de dos...
Aunque resulte irónico, las mezclas hacen unión y el resultado en este libro es la prueba de que el amor siempre esta tejido en nuestra piel: nunca nos agrada decir a Adiós Cuando llega, es como una cascada que te arrastra, que te empuja hacia una laguna donde todo fluye. No te importa si la tronera es oscura o eres una bola olvidada, porque estas acompañada por los cantos de las aves, los aromas de las plantas, la luz de cada amanecer Los sentimientos quedan expuestos sobre un tapete. La ironía, el amor, que dos palabras más simples pero cargadas de...
En este segundo tomo de la colección Plegar Orillas, cuyo título genérico es Dos huellas en el agua, nos vienen de la mano Jürgen Polinske, desde Berlín y Luis Ángel Marín Ibáñez, desde La Palma, con sendos poemarios. El primero, Ser oro de gofio en una nube y el segundo Los poemas perdidos de Rimbaud. Se trata de dos obras dispares en cuanto a la concepción estética, pero, como ocurre siempre en poesía, se produce un encuentro, un diálogo, que puede apreciarse en Dos huellas en el agua, marcado por la necesidad de búsqueda de ambos autores.
Dionisio Álvarez es un poeta íntimamente ligado a su entorno. La simbiosis establecida con su localidad natal, desde su infancia hasta la madurez, marca en buena medida la naturaleza y el contenido de este libro de poemas. Francisco Luis Lemes Castellano desglosa en el prólogo algunas claves de su poesía, y nos dice entre otras muchas cosas: Sueños de Aguere representa la ópera prima de un autor que ha sabido retratar, bajo una nueva y personal mirada poética, verso a verso, el recuerdo vívido de La Laguna natal y la evocación de su barrio y de su...
Cada uno de sus relatos, estampas, semblanzas es una pieza perfecta. María Gutiérrez construye una prosa que es verdadera poesía, y con una contundencia inusual; sabe dosificar la intensidad de la sintaxis, de modo que sea ella, la oración, la que lleve todo el peso del asunto. Una habilidad poco común y nada fácil. Y menos, cuando se trata de volverse sobre uno mismo. La narradora no se deja seducir por el tono dulzón que nos acosa. Va al fondo de la cuestión en cada historia, para terminar con un giro preciso e imprevisto... Sin decir más de lo que...
Fernando Garciarramos es uno de los más extraordinarios poetas canarios. Su obra comprende distintas parcelas del quehacer poético: desde el formalismo métrico a la más libre expresión; su poesía es universal y, a la vez, profundamente arraigada en su identidad insular. *** El acercarse al hombre es una de las funciones primordiales del poeta, pero sin trampa, como lo ha hecho y lo está haciendo Fernando Garciarramos, con imaginación y responsabilidad. Se consagró como poeta del día y de la noche, no ya en su libro De la noche a la mañana, sino mucho...
Estas son algunas de las cosas que viví, soñé e imaginé durante cuarenta días del verano del 74, y no estarían en sus manos si no fuera por eso que llamamos "literatura". El resultado del juego no tengo la menor idea de cuál es. En cierto modo puede que sean las aventuras de un extraño individuo que no dudo que sea un trozo de mí. Ahora, sólo unos meses después de la gestación, no recuerdo exactamente los motivos que me impulsaron a escribir esos folios y no ratifico algunas de las ideas que quizás expresé. Lo que sí recuerdo es que intenté aniquilar...