Lapoesía de Francisco Tarajano tiene raíces profundas tanto en la popular como en la culta; pero se alimenta más en lo popular, como lo hacen los juglares de nuestros romance. Ahora, en esta Antología, Tarajano en un solo tiempo, todas sus obras en un solo grito, único y grave sobre el Archipiélago; aquí su tierra, sus islas, enmarcadas en los nubarrones de su amor que le nace a borbotones. Sus cantares resaltan lo trágico de nuestro pueblo asentado en volcanes y fabrica fantásticos labrados como pesadillas petrificadas en su subconsciente: el guanche imaginado, con su valentía, sus tierras, sus humillaciones; el
guanche, el canario de hoy que grita abogando por sus tierras labrantías no libres de pesos administrativos; la libertad encantada en barrancos y torrenteras entre balos y cardos; afioranzas del agua que discurre entubada segando manantiales, Su obra no miente a la épica real de las islas; su obra no miente a la lírica de los sentimientos.
Sebastián Sosa
Como miran los mares es un poemario que se disolvió en el tiempo y reapareció entre papeles y libros de una remota mudanza, dentro de un sobre. Por eso ve la luz como si fuera un libro de versos que habían muerto y han regresado. Post scriptum, se incorpora un poema inédito, de 2025: ‘Belvedere’.El autor, Carmelo Rivero, recuerda este poemario con una fósil memoria entrañable, de un período de juventud muy creativo.Fue un verano prolífico en que parió una novela, un relato y estos versos sobre los buenos, los malos y Dios en mitad del océano, que...
Para el prestigioso escritor Carlos Pinto Grote: Manolo González Barrera, creador de un mundo con la palabra ha aceptado siempre su servidumbre para con el quehacer poético y desde que comienza a escribir poesía viene ofreciéndonos una obra que le coloca entre los más inspirados poetas de nuestro ámbito cultural. En su poesía, lo que es movimiento marítimo constante se transforma en cántico que se extiende, abraza y condiciona al ser que transcurre. *** Desde el comienzo del libro, el mar es el protagonista de este extraordinario poemario al que...
En La mujer que observa se nos habla de la fugacidad del tiempo, y se nos dice que no tienes todo el tiempo del mundo. Y ¿qué observa? Lo efímero de la vida, lo que no se ve, la historia que se repite, una exposición donde puedes formar parte de la escena, una conversación que envuelve el humo, hablando en un bar, la raya de tus calcetines de colores, o el aire somnoliento de la noche, tal vez lo prohibido, o el vuelo de los días; ver como caen las horas, o ir en busca de la verdad desnuda.... Subyace en esta obra una observación detenida y crítica...