Pedro González es una de las más relevantes personalidades de la cultura del Archipiélago. Como pintor está considerado en la primera línea de la plástica española. Su faceta de escritor no es tan conocida, aunque formó parte de una generación de intelectuales interesada al igual por las artes plásticas y por la literatura.
Dice Josep María Esquirol, en su libro de ensayos La resistencia íntima, que «solo quien es capaz de soledad puede estar de veras con los demás», y este es el caso de Ada, narradora, testigo y, a veces, protagonista de estos atrayentes relatos que componen Los andenes en el abismo, de Maribel Díaz. Todos los relatos tienen un hilo conductor que no solo es el espacio donde estas historias ocurren un viejo edificio de siete plantas sino esa nueva inquilina del ático, Ada, que soporta, por razones de supervivencia, un trabajo burocrático, pero cuya...
Francisco Rodríguez Medina vuelve a sorprendernos con una magnífica obra: Episodios de la Guerra Civil y otros relatos. Como indica su título, el libro consta de dos partes bien diferenciadas: en la primera, Episodios de la Guerra Civil, se cuentan historias que sucedieron durante aquellos difíciles años de la guerra y de la posguerra, aproximadamente entre 1936 y 1960, en la isla de La Palma. Episodios basados en hechos reales y las represiones llevadas a cabo por el bando opresor relatados al autor por su propio padre, vecinos excombatientes de la...
Judit representa para Marcelo la personificación de lo ambiguo y prohibido. Las especiales circunstancias derivadas del fugaz encuentro que experimentan, propiciarán en aquél la evocación de las densas horas compartidas. A lo largo de la novela, la atmósfera de sensualidad y contradicción que los envuelve se entrevera, además, de episodios donde el protagonista rescata su pasado, con la preocupación por la mentira como tema recurrente. La de Marcelo, al igual que la reconstrucción de cualquier vida, será un juego de luces y sombras, de hechos...
Francisco Rodríguez Medina es un maestro vocacional que ejerce en las facetas creativas y por eso pretende que sus lectores se contagien de aquello que él ama: su tierra natal, los usos rurales, el vocabulario que se resiste a desaparecer. Nos habla también de pasiones nobles y elementales que tropiezan con los estrictos códigos sociales. Como si los destinos humanos estuviesen predeterminados por la clase social, el territorio y la memoria, por normas ancestrales que han de ser guardadas escrupulosamente. Al calor de la badana es un canto a la...
Microfantabulosas es una antología ilustrada de microrrelatos fantásticos, que reúne textos preciosos de una amplia representación de las mejores microrrelatistas en habla hispana. Autoras como Pía Barros, Ana María Shua, Carmen de la Rosa o Paola Tena, junto a otras de reconocido prestigio, escritoras canarias, españolas, de numerosos países latinoamericanos y otros como Italia, EE.UU. o Australia, colaboran para la difusión del género y su quehacer literario entre un lectorado cada vez más numeroso, y en los centros educativos y bibliotecas...
Componen este libro más de treinta relatos que acudieron a la llamada del Sabor Literario Ciudad de Gáldar. Su variada temática te paseará por: amor, ternura, desamor, muerte, aventura o reflexión ante triviales y profundos aspectos de la vida. Podrás saltar del costumbrismo al surrealismo y del poema en prosa al realismo mágico... Diecinueve autoras y autores ponen ante ti su obra, consagrada o novel, con un único deseo: que su lectura no te deje indiferente.
LA PATERA VERDE es una novela que nos atrapa desde las primeras páginas, una novela de compromiso cuyo planteamiento no deja lugar a dudas sobre el tema y sobre la claridad de las ideas que se exponen tras el deambular de sus tres protagonistas principales: Juanito, Chafik Oscuridad y El Ezza. El primero, un hombre mayor, ácrata, canario emigrado a Venezuela y Argentina, rebotado de su tierra por la dictadura franquista y que tras ganar unos duros allá vuelve y se compra un pequeño terreno impracticable que trabaja para hacerse su casa, cultivarlo...
Contar la vida de Abril ha resultado ara mí una de las tareas más arduas y comprometidas de mi vida. De todas formas, lo he conseguido. Esta historia ronda por mi cabeza desde que cumplí los sesenta y cinco años. Me di cuenta de que tenía más pasado que futuro. Introducir con pinzas relatos de mi propia vida en medio de personajes ficticios no ha sido fácil ni gratificante. Una tiene que ahondar en los recuerdos, sincerarse consigo misma y contemplar desde la distancia que da el tiempo todos los sueños que quedan por cumplir.